La polémica levantada por la intención de instalar un Centro Ambiental de Recomposición Energética en La Matanza (CARE) tuvo ayer su capítulo en el Concejo Deliberante local y, aunque el tema no debió ser tratado ya que se pasó a cuarto intermedio, los discursos de varios concejales traslucieron lo que sería la votación de la semana próxima.
En la reunión parlamentaria del miércoles no hubo acuerdo con los diferentes bloques opositores y el oficialismo pretendía llevar igual el tema al recinto lo que provocó el enojo de varios sectores. Sin embargo, en una reunión que culminó minutos antes de iniciada la sesión de ayer, se decidió votar un cuarto intermedio hasta el jueves próximo a las 9.00 cuando se debatirán todos los temas de la Comisión de Obras Públicas con especial atención en la iniciativa del Gobierno local.
Cuando el líder de la bncada pejotista Ricardo Rolleri propuso ayer el cuarto intermedio, se esperaba que sólo se votase la solicitud. Pero desde varios bloques solicitaron hablar sobre la temática y de esa manera quedó allanado el camino para saber quiénes votarán en contra y quienes acompañarán el proyecto, aunque algunos ediles sembraron la duda sobre cuál será su posición.
La primera en hablar fue la titular de Libres del Sur Sandra Oviedo, quien luego de remarcar el “escaso” tiempo que tienen los concejales para analizar la puesta en marcha del CARE, criticó al peronismo que, dijo, “hace 27 años gobierna este distrito y nunca dio una respuesta seria con respecto al tratamiento de la basura”. La edil llamó a estudiar los proyectos de grupos vecinales que presentaron “desde hace tres años” en el Concejo Deliberante, sosteniendo que “habría que escuchar las propuestas serias que tienen los vecinos de González Catán, Ciudad Evita y Ramos Mejía”.
Al igual que algunos de sus pares, Oviedo habló ayer de “información escasa” sobre el acta acuerdo aprobada en julio último entre la Comuna y el Ministerio de Planificación que comanda Julio De Vido. “No es un proyecto serio porque carece de sustentos técnicos, en realidad ni siquiera hay un proyecto”, fustigó la concejal a la vez que consideró que “no hay ninguna máquina mágica que transforme los RSU (Residuos Sólidos Urbanos) sin que esto signifique un impacto ambiental que en este caso podría ser adverso y a costa de la salud de los vecinos”.
“No podemos firmar un cheque en blanco”, advirtió Sandra Oviedo dejando a la luz cuál será su voto la semana próxima y coincidiendo con otros ediles en la necesidad de utilizar la biodigestión (Ver “La biodigestión”) para el tratamiento de la basura.
Desde el bloque Acuerdo La Matanza, el radical Manuel Atencio también sentó opinión cuando explícitamente pidió “rechazar el CARE” considerando al proyecto de Ordenanza como “un paso atrás” en la realidad de los vecinos de González Catán, ciudad donde se pretende instalar la planta.
“Creíamos que se había tomado la decisión de cerrar la Ceamse -dijo Atencio-, para los vecinos esto es inaceptable porque la historia condena estos emprendimientos en González Catán”. En ese orden, el concejal reclamó llevar el tema a los ámbitos correspondientes ya que “no se puede opinar y mucho menos votar sobre algo que para nosotros es desconocido”, argumentó. También se quejó por el tiempo estipulado para su estudio y apuntó que “el proyecto técnico real lo tuvo un medio de comunicación antes que los concejales”.
Fiel a su postura oficialista, el presidente del monobloque 26 de Julio Rolando Galván se refirió a la iniciativa como un proyecto “que cambia radicalmente el tratamiento de los RSU”. Y se encargó de responderle a Atencio: “A ver si los Gobiernos de Alfonsín o De la Rúa resolvieron el tema de la basura”, lo que generó la reacción inmediata del edil radical que debió ser reprendido por el presidente del cuerpo.
Desde el bloque Unión Peronismo Federal, el encargado de marcar posición fue Fernando Asencio. El legislador local coincidió en que “hay gran incertidumbre sobre el tipo de tratamiento de los residuos” y adujo que con el CARE “se promueve tecnología experimental”, considerando “escandaloso que se invierta semejante cantidad de dinero” (NdeR: se habla de 600 millones de pesos).
Aunque el concejal Ariel Martínez, de Sentimiento Peronista, dijo que en la sesión de ayer hubiese votado en contra del proyecto, no se mostró totalmente opositor de la idea. Poniendo en duda que las enfermedades encontradas en vecinos de Catán hayan sido provocadas por la Ceamse, el edil le respondió a Oviedo cuando recordó que Alberto Balestrini presentó un proyecto sobre el tratamiento de los residuos cuando era intendente y desde su bloque se pidió el cierre del predio a dónde se destina la basura de La Matanza, la ciudad de Buenos Aires y varios distritos del conurbano.
Por su parte, Edgardo Lobos de la Coalición Cívica manifestó: “Escuché que hablaron de varios proyectos alternativos, de biodigestores, pero yo en el tiempo que llevo de concejal nunca recibí ningún proyecto diferente al que estamos refiriéndonos hoy; no se puede querer destruir algo que no se conoce”, dijo.
A esa altura ya se conocía, o presumía, cuál sería el modo de votación de cada concejal en la sesión que continuará el jueves. La decisión de Ariel Martínez y Edgardo Lobos sería fundamental a la hora de la votación ya que el oficialismo necesita contar con los dos tercios de los votos positivos (16 concejales) para aprobar el proyecto. Silvia Balkowski, del bloque Si, ayer no emitió opinión y desde el arco opositor la colocan entre otra de las que podría apoyar la iniciativa. El caso más enigmático es el de Juan Carlos Giffoni, de Copebo, el concejal que reside en González Catán y al que ayer se lo vio en todo momento con la mirada en su propia banca casi sin emitir sonido alguno.
El tema no debió ser fundamentado por los concejales debido a que se había solicitado un cuarto intermedio para todos los temas de la comisión y sólo deberían haberse limitado a votar esa moción. El hecho fue remarcado, antes de la votación, por Ricardo Rolleri: “Ahora sabemos la posición de algunos bloques -dijo-, no debió fundamentarse; los señores concejales vinieron ilustrados, todos conocen la cuestión”. En el mismo margen, el presidente del bloque del PJ llamó a “despolitizar el tema” y “tratarlo entre todos”.
La biodigestión
Ayer varios ediles de diversas bancadas coincidieron en señalar al proceso de biodigestión como el más adecuado para el tratamiento de la basura. ¿De qué se trata?: un digestor de desechos orgánicos o biodigestor es, en su forma más simple, un contenedor cerrado, hermético e impermeable (llamado reactor), dentro del cual se deposita el material orgánico a fermentar (excrementos de animales y humanos, desechos vegetales -no se incluyen cítricos ya que acidifican-, etcétera) en determinada dilución de agua para que a través de la fermentación anaerobia se produzca gas metano y fertilizantes orgánicos ricos en nitrógeno, fósforo y potasio, y además, se disminuya el potencial contaminante de los excrementos.
Se deben controlar ciertas condiciones pH, presión y temperatura, a fin de que se pueda obtener un óptimo rendimiento. El biodigestor es un sistema sencillo de implementar con materiales económicos y se está introduciendo en comunidades rurales aisladas y de países subdesarrollados para obtener el doble beneficio de conseguir solventar la problemática energética-ambiental, así como realizar un adecuado manejo de los residuos tanto humanos como animales. |