Los problemas en la infraestructura energética y en las redes viales se multiplican en Europa a raíz del impiadoso temporal de frío y nieve que desde hace nueve días azota el continente. Ayer ya se contabilizaban más de 280 muertes por congelamiento. La cancelación de vuelos y el cierre de autopistas ocasionaron problemas que no se habían registrado en los últimos cinco años. Sólo en los tres países más castigados por la ola gélida –Ucrania, Polonia y Rumanía– se informó de decenas de nuevos fallecimientos, en su mayoría personas sin casa.
Las autoridades de los tres países reforzaron las ayudas y montaron centenares de centros de refugiados. Las nevadas que azotan a Europa desde el 27 de enero están causando, además, graves contratiempos en las carreteras y el transporte aéreo y ferroviario, así como en el suministro energético. Al igual que en otras repúblicas de la ex Yugoslavia, Bosnia-Herzegovina está paralizada desde el viernes y en Sarajevo, la capital, la nieve supera el metro de espesor, con temperaturas que oscilan en los 15 grados bajo cero.
En la madrugada de ayer fueron rescatados a 100 kilómetros de Sarajevo los integrantes del equipo de básquet del club serbio Hemofarm, cuya combi había estado bloqueada durante 30 horas en un túnel taponado por la nieve. En Francia, el estado de alerta rige en 75 departamentos y las autoridades de la región de París, donde ayer cayeron las primeras nevadas, recomendaron no utilizar los automóviles hasta que las máquinas quitanieves hayan despejado calles y rutas. |