Si bien se registraron lluvias de los últimos días, la represa de Salto Grande atraviesa un déficit marcado de aporte de agua que llevó a que se reduzca el funcionamiento de las turbinas.
Momarandú (Argentina) 05-02-12
La situación de déficit de lluvias estaba provocando que el embalse de la represa de Salto Grande descienda lentamente y su producción energética se mantenga con valores mínimos.
Argentina y Uruguay acordaron preservar las reservas de agua ante la eventualidad de que existan dificultades con las plantas térmicas y se tenga que recurrir a poner en funcionamiento las turbinas del complejo hidroeléctrico para atender los despachos de cargas de las centrales de distribución.
Salto Grande ya perdió más de un metro de su nivel normal que es de 35 metros por el bajo caudal de aporte del río Uruguay que se sitúa en los 600 metros cúbicos por segundo. Es decir, eso es suficiente sólo para alimentar una de las 14 turbinas.
En las horas de mayor demanda energética en Argentina y Uruguay y utilizando parte de sus reservas, los técnicos del complejo hidroeléctrico ponen en marcha hasta cuatro máquinas.
En ese sentido, las lluvias caídas en los últimos días alivió la situación pero de no volver a llover en los próximos días y de no crecer la el aporte del río Uruguay, la situación no se revertirá sobremanera.
La baja generación repercute en una menor comercialización de la energía lo cual repercute a su vez en ingresos que por regalía y excedentes se distribuyen a Entre Ríos y Corrientes.